Seasonal Booking Workflow
El encargo llegó en marzo, con una fecha de instalación fijada para noviembre y la condición de que la pieza debía quedar montada antes de la primera lluvia fuerte. El cliente, un estudio de arquitectura que proyectaba un patio interior para un edificio de oficinas, necesitaba coordinar la fundición con el calendario de obra del edificio, que tenía sus propios plazos y restricciones de acceso.
El primer problema fue la disponibilidad del taller. Las piezas de gran formato ocupan el espacio de fundición durante semanas, y el calendario ya tenía comprometidos dos encargos previos. En lugar de empujar las fechas, reorganizamos la secuencia de trabajo: la escultura se dividió en tres módulos que podían fundirse por separado y ensamblarse en obra. Esto permitió usar los huecos entre otros trabajos sin bloquear el taller completo.
La segunda restricción fue el acceso al patio interior. El edificio estaba en obra y la grúa solo podía operar durante dos días concretos, antes de que se cerrara la losa superior. Eso definió el sistema de anclaje: en lugar de una base continua, diseñamos cuatro puntos de fijación con placas embutidas en la losa, que permitían nivelar cada módulo con cuñas de acero antes del sellado final.
La mezcla también tuvo que ajustarse. Como los módulos se fundían en semanas distintas, controlamos la temperatura de curado para que el tono del hormigón fuera uniforme entre piezas. Usamos el mismo lote de cemento y agregados, y registramos la humedad ambiente en cada colada. Las diferencias de color finales fueron mínimas, y se corrigieron con un lavado superficial en las juntas.
El montaje se hizo en dos jornadas. La primera se dedicó al izaje y nivelación de los módulos; la segunda, a la fijación definitiva y al sellado de las uniones con mortero de retracción compensada. El cliente pidió que las juntas quedaran visibles, marcando la lógica constructiva de la pieza, así que no se hicieron trabajos de disimulo. El resultado final mantiene la lectura del proceso de montaje, algo que valoraron tanto los arquitectos como el equipo de mantenimiento del edificio.
- División de la pieza en tres módulos para ajustarse al calendario del taller
- Sistema de anclaje con cuatro puntos de fijación y cuñas de nivelación
- Control de temperatura y humedad en cada colada para uniformidad de tono
- Montaje en dos jornadas coordinadas con la disponibilidad de la grúa
- Juntas selladas con mortero de retracción compensada, dejadas a la vista
La lección principal fue que el calendario de obra manda. Ajustar el diseño a las ventanas de trabajo disponibles no solo resolvió la logística, sino que terminó definiendo la estética final de la pieza, con sus juntas visibles como parte del lenguaje constructivo.